Psicopatía: Es un trastorno de la personalidad que implica falta de empatía, que es imposibilidad de colocarse en lugar de otras personas, pero implica a su vez otros problemas como la desconexión afectiva con otras personas, ausencia de culpa, imposibilidad de adaptarse o seguir las normas. Todos estos rasgos, hacen que un psicópata no logre controlar en gran parte sus impulsos, no comprenda a las personas que lo rodean, y al hacer daño a los demás, no sienta culpa ni remordimiento. Su instinto lo puede llevar a utilizar a otros como instrumentos o cosas, a someter o dominar a otras personas, sin sentir culpa. No le importa la Ley, pues ellos siguen sus instintos y su conveniencia.
Trastorno antisocial o sociopatía: El sociópata es una persona irresponsable e inmadura, que no aprende de experiencias anteriores, y por eso siempre está metido en problemas, y vive al límite. Son violentos, impulsivos y no siguen los parámetros por ser irresponsables e inmaduros. Suelen cometer delitos violentos y culposos. No les importa seguir las normas, pero a diferencia de los psicópatas, si sienten culpa y remordimientos luego de cometer los delitos, pero no logran contener sus impulsos.
Trastorno narcisista: El narcisista es una persona egocéntrica, tiene una percepción elevada de su imagen, y tiene el complejo de superioridad. Por regla general el narcisista busca ocultar sus propias debilidades, así que finge invulnerabilidad y perfección. Busca siempre ser el foco de atracción y mostrar su superioridad. El narcisista desconoce los logros de los demás, afecta el autoestima de los demás, desmerita a las personas que están a su alrededor. Toda contradicción a su pensamiento a su personalidad lo toma como un ataque personal y por ello, puede atacar, manipular o intrigar en contra de quien lo enfrenta. El narcisista también tiene poco nivel de culpa, pues todas sus acciones se encuentran dirigidas a exaltar su logros y su personalidad, por tanto, todas sus acciones se instrumentalizan para conseguir su fin.
Trastorno maquiavélico: Son personas que planifican todos los resultados para su propio beneficio, sin ningún escrúpulo. Como dice la frase, "el fin justifica los medios", la persona maquiavélica siempre está calculando y planeando una estrategia para favorecerse, y para ello, tiene en cuenta el balance de costes y beneficios para él.
Trastorno sadista: El sadismo se encuentra relacionado con el masoquismo. El problema de estos trastornos es confundir el dolor con el placer. El masoquista busca sentir dolor para sentir placer, y el sádico, busca infligir dolor, para supuestamente enseñar el placer. El sádico entonces, infringe dolor a otros, para sentir placer y piensa que su víctima lo va a disfrutar. El masoquista busca el dolor a sí mismo, pero cuando el trastorno de confundir el dolor con placer se configura, es posible que trate de suprimirse a él como objeto del dolor, para colocar a otro, como foco del dolor y su fetiche.